Uno de los malentendidos más comunes al pasar del videojuego a las cartas es asumir que los tipos funcionan igual. No es así, y la diferencia cambia cómo se arma un mazo. Acá te lo explicamos.
Los tipos del juego de cartas son menos
El videojuego tiene dieciocho tipos. El juego de cartas los agrupa en muchos menos, porque varios tipos del videojuego comparten uno solo en el TCG.
Los tipos del juego de cartas son: Planta, Fuego, Agua, Eléctrico, Psíquico, Lucha, Oscuridad, Metal, Dragón e Incoloro.
Eso significa que un Pokémon que en el videojuego es de tipo veneno o bicho, en las cartas puede aparecer como Planta. Uno de tipo hielo suele ser Agua. Uno de tipo hada o fantasma, Psíquico. No te confundas si el tipo no coincide con lo que recuerdas del juego.
No existe una tabla universal de debilidades
Este es el punto clave y el que casi nadie sabe al empezar.
En el videojuego hay una tabla fija que aplica a todos. En el juego de cartas, la debilidad viene impresa en cada carta individualmente, en la franja de abajo. Dos cartas del mismo Pokémon de expansiones distintas pueden tener debilidades diferentes.
O sea que no se memoriza una tabla: se lee la carta. Siempre.
Dicho eso, hay patrones que se repiten con frecuencia: los de Fuego suelen ser débiles al Agua, los de Agua al Eléctrico o al Planta, los de Planta al Fuego, los de Lucha al Psíquico, y los de Oscuridad al Lucha. Son tendencias, no reglas.
Cómo se calcula el daño
Debilidad. En las expansiones modernas, si tu ataque golpea a un Pokémon débil a tu tipo, el daño se multiplica por dos. Es enorme: convierte un ataque mediano en uno que derriba de un golpe.
Resistencia. Funciona al revés: resta una cantidad fija de daño, normalmente 30. Ojo con esto: en las expansiones más recientes muchas cartas ya no traen resistencia impresa, así que no asumas que la tiene.
El orden importa: primero se aplica la debilidad, después la resistencia, y al final cualquier otro efecto que modifique el daño.
El tipo Incoloro es distinto
Merece una mención aparte porque confunde mucho. Los Pokémon Incoloro pueden atacar usando cualquier energía, lo que los hace muy flexibles para mazos que mezclan tipos.
Además, cuando ves un símbolo de energía incolora en el costo de un ataque, significa “cualquier energía sirve para este espacio”. Es de las primeras cosas que hay que entender bien para armar un mazo que funcione.
Por qué esto importa al armar tu mazo
La debilidad es tan potente que define partidas enteras. Si tu mazo es monotipo y te toca un rival cuyo tipo te golpea por debilidad, lo vas a pasar mal.
Por eso muchos mazos incluyen un segundo atacante de otro tipo, o Pokémon Incoloro que funcionan con cualquier energía. No es solo cuestión de poner las cartas más fuertes: es cubrirte.
Si recién estás armando tu primer mazo, parte por un preconstruido, que ya viene balanceado. Te lo explicamos en cómo empezar a jugar Pokémon TCG en Chile.
Dónde está cada dato en la carta
Arriba a la derecha: los PS y el símbolo del tipo del Pokémon.
En el costo de cada ataque: los símbolos de energía que necesitas adjuntar para usarlo.
En la franja inferior: debilidad, resistencia y costo de retirada, en ese orden.
El resto de los símbolos de la carta los explicamos en qué significa cada símbolo de una carta Pokémon.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi Pokémon de hielo aparece como tipo Agua?
Porque el juego de cartas agrupa varios tipos del videojuego en uno solo. Hielo entra dentro de Agua, veneno y bicho suelen entrar en Planta, y hada y fantasma en Psíquico.
¿La debilidad siempre multiplica por dos?
En las expansiones modernas sí, y viene indicado como ×2 en la carta. En cartas antiguas podías encontrar otros valores, así que siempre lee lo que dice la carta que tienes en la mano.
¿Qué pasó con el tipo Hada?
Existió durante algunas expansiones y luego se descontinuó en el juego de cartas. Los Pokémon que eran de ese tipo pasaron mayoritariamente a Psíquico.
¿El tipo de la energía tiene que coincidir con el del Pokémon?
Tiene que coincidir con lo que pide el costo del ataque, no con el tipo del Pokémon. Es una distinción sutil pero importante, y es de los errores más comunes al empezar.